12
Abr
2018

Testigos ratifican que Marcelo Montenegro fue asesinado por la policía

Escrito por ambru el 18:17 Agregar un comentario
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Foto Colectivo de Medios de Comunicación Popular

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El 11 de abril se realizó la cuarta audiencia en el juicio contra los policías Emmanuel Alejandro Díaz, Mario Nicolás Medina y Diego Marcelo Calderón, imputados por el homicidio agravado de Marcelo Montenegro, los tres en situación de disponibilidad. En el Tribunal Oral y Criminal 30 ubicado en Paraguay 1536 (CABA) fue el turno de cinco nuevos testigos: tres peritos gendarmes, un perito tanatólogo y un médico legista. Todos declararon y ratificaron lo que figura en el expediente de la investigación: Marcelo Montenegro sufrió un ataque a balazos, fue alcanzado por dos proyectiles, uno de ellos mortal, en el tórax, y que los disparos se produjeron desde el móvil policial de los efectivos de la Comisaría 48.

Además de las declaraciones, se incorporó al expediente la notificación de la prueba nueva solicitada por la querella que confirma la existencia de un botón de emergencia, en general de color rojizo, en todos los equipos portátiles y móviles utilizados por el personal de la policía para comunicarse. Se explica que el sistema le asigna de forma automática un canal exclusivo para que los efectivos puedan modular con prioridad sobre todos los demás equipos y usuarios que estén en el mismo grupo de comunicación. “Es decir que si uno de ellos está realizando una comunicación que no reviste el carácter de urgente con los Centros de Comando y Control y otro usuario oprime el botón de emergencia del equipo, el sistema le dará prioridad a ese último y el que estaba modulando primero no podrá transmitir comunicación alguna hasta que el usuario se encuentre en situación de prioridad corte comunicación (y vuelva a oprimir el botón del equipo) en ese período de tiempo sólo podrá mantenerse la escucha”. Esto ratifica lo que ya se había probado en la segunda audiencia, que es imposible que los equipos de modulación puedan haber fallado y que los policías intentaron encubrir el crimen instalando la idea de un enfrentamiento.

El miércoles 18 de abril continúa lo que se supone es juicio oral y público, aunque en la cuarta audiencia no permitieron a la prensa registrar audios ni fotografías dentro de la sala.

En las tres audiencias pasadas comenzó a desarmarse la versión de la policía en el juicio contra los tres efectivos de la Comisaría 48 acusados del crimen de Marcelo Montenegro, ocurrido el 7 de julio de 2012 en Ciudad Oculta. Aunque en las primeras jornadas declararon 19 testigos, todos ellos policías, ninguno brindó un elemento de prueba que valide el relato de encubrimiento policial que comenzó la misma noche del crimen.

El juicio oral y público empezó el 28 de marzo, después de seis años de lucha para que se avance con la investigación y la causa no fuera cerrada. La familia Montenegro es patrocinada por la Asociación Civil Miguel Bru, con la asistencia de los abogados Nahuel Berguier, Federico Paruolo y Gabriela Carpineti. Interviene la Fiscalía General N° 26 y colabora la Procuraduría de Violencia Institucional. El juicio se realiza en el Tribunal Oral y Criminal 30, integrado por los jueces Guillermo Friele, Marcela Rodríguez y Luis Rizzi.

El crimen y la causa armada

Marcelo “El Pela” Montenegro tenía 21 años. Hacía changas, trabajaba en la panadería del barrio y también como ayudante de albañil. Todos los días saludaba a sus vecinos de la villa 15. Le encantaba jugar en la canchita. Pero dos tiros impactaron contra el auto en el que viajaba la noche del 7 de julio de 2012 y uno alcanzó para arrebatarle la vida.

Iba en auto junto a un amigo cuando los policías Díaz, Medina y Calderón, comenzaron a perseguirlo. En la intersección de la Avenida Piedrabuena y Saraza, el auto en el que viajaban los jóvenes chocó contra un paredón luego de recibir varios disparos. Dos balas de los efectivos policiales impactaron en el cuerpo de Marcelo, una en el tórax y otra en la cara.

Los tres policías argumentaron que persiguieron el auto luego de recibir un alerta, y que hubo “un enfrentamiento”. Sin embargo todas las pruebas descartan esta coartada. El móvil policial no recibió disparos, ni se hallaron vainas correspondientes en la trayectoria de la persecución.

Un policía de la misma Comisaría 48 dijo que encontró un arma que, según los efectivos, estaba en poder de Montenegro; sin embargo ninguno de los numerosos testigos, en su mayoría policías, aseguró haber visto con un arma ni a Marcelo ni a su acompañante. Además, al momento de ser peritada, el arma “encontrada” por la policía no era apta para el disparo. Finalmente los policías imputados alegaron haber visto una “ráfaga”, no un disparo, y haber respondido ante ese peligro.